5 excelentes consejos para evitar los pechos caídos

En mujeres, tener los pechos caídos es cosa de la edad, y ninguna de ellas los quiere tener caídos, cuanto más tarde eso ocurra, mejor que. Evitarlo al 100% es imposible, pero sí podemos hacer todo lo posible para ralentizar el proceso de acabar con los pechos colgando, mediante un par de trucos y -sobretodo- mediante la prevención evitando hacer según que cosas. Existen malos hábitos que sin darnos cuenta -y tú sin saberlo- estarás seguramente haciendo, y con ello fastidiando la salud de tus pechos, haciéndolos más propensos a que acaben más caídos de lo que deberían, con más rapidez de la que tocaría. Por ello, hay mujeres que no necesitan llegar a los 70 años para notar como se les cae el pecho, sino a los 20 ya podrían estar sufriendo de estos síntomas que, si bien no son malos para la salud, en ocasiones si pueden ser malos para la “salud mental” de la mujer, quien se ve triste y deprimida y con algo menos de confianza en si misma.

1. No bebes la suficiente cantidad de agua

Es muy importante mantener hidratada la piel, y la piel de los pechos también cuenta. Beber agua cada día te garantizará salud dentro de ti, y por fuera también, haciendo que la piel sea más brillante y esplendorosa. Piénsalo: ¿Qué pasa si no das agua a una rosa? Esta se seca. ¿Qué pasa si das agua a algo deshidratado? Que este deja de encogerse y toma su tamaño original, agrandándose. Lo mismo pasa con los pechos. Bebe más agua.

2. Bajar y subir peso, subir y bajar peso.

Adelgazar, engordar, engordar, adelgazar, 3 kilos por aquí, 5 menos por allá, y ahora 8 más de golpe. Seguir una rutina de rebote y efecto yo-yo en el peso, es lo peor que podríamos estar haciéndole a los senos de una mujer. Llegará un momento que estos se quedarán “locos” por tantos cambios de metabolismo, que ya no sabrán ni si engordar, o adelgazar, si mantenerse firmes, o caer en picado. Tus pechos pueden caer con facilidad si adelgazas bruscamente, pues al fin y al cabo estos están hechos de grasa más que nada, no de músculo (que también perderías por igual en caso de mantener un metabolismo alocado en cuanto a perdidas y ganancias). Adelgaza de una vez, o engorda lo que necesites en caso de ser tu problema falta de peso. Y aguanta en tu peso ideal. Es lo mejor que puedes hacer por tus pechos.

3. Fumar

Como dicen los anuncios de las cajetillas de tabaco “FUMAR PUEDE MATAR”, sí, pero también podrían decir “FUMAR PUEDE HACER CAER A TUS PECHOS”, porque es cierto. Estudios han demostrado que al fumar, el humo hace que la piel pierda su elasticidad, “cayéndose” más, tanto en la cara, como en tus propios pechos. Las modelos de sujetadores son conocidas por no fumar nunca. Puedes vaporizar el tabaco con uno de estos “e-cigs” de moda, si no erse capaz de dejar de fumar. No sólo es más saludable que la combustión del humo del tabaco (y el alquitrán y demás químicos peligrosos), pero también podrás continuar con el vicio sin preocuparte por la estética de tus bonitos pechos.

4. Tomar el sol

Por mucho que veamos a mujeres luciendo sus pechos orgullosamente en la playa mediante el Topless, en realidad eso no es nada bueno para los senos, por mucha crema solar que te pongas, y aunque esta sea de protección factor 1.000.000 doscientos mil ochenta y ocho. Los rayos UVA son más poderosos que ninguna crema solar casera o comprada en la propia Chanel. El sol “quema” las células de tu piel, “rompiéndolas” y haciendo que tus pechos acaben caídos con mayor rapidez.

Tomar el sol una vez a la semana, bien, no pasa nada, dos, tampoco. Pero pasarse el día en la playa continuamente -o peor aún- en el Solarium, eso sí es malo.

5. Mala Postura

Es importante que prestes atención a la postura de tus pechos, tanto en la cama acostada a la noche, como sentada en el trabajo o en el coche. Siempre procurar tener la espalda recta por difícil que resulte, intenta imaginar que tienes una tabla detrás atada en la columna (es lo mejor que puedes hacer), y tus hombros siente atrás, con la cabeza bien alta. Si puede ser, pon recta también siempre tu barriga, estirando un poco los abdominales. Esa es la mejor postura que puedes tener, tus huesos y articulaciones, a lo largo de los años, también te lo agradecerán mucho.

Al dormir, mejor hazlo siempre boca arriba, o incluso, duerme con sujetador, si te ves capaz y no te resulta demasiado molesto. Lo mismo con los sujetadores del día a día, procura que sean de tu talla, y que quepan perfectos, nada de sujetadores grandes o colgantes.

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